La protección de la madera
La madera es un elemento noble que aporta calidez y carácter, pero requiere una protección adecuada para resistir el paso del tiempo, el roce continuado y el clima exigente del suroccidente asturiano y el norte de León. La aplicación de barnices y lasures previene la degradación causada por la humedad, los cambios de temperatura y la radiación solar.
Tipos de tratamientos y acabados
Crean una capa protectora dura y transparente sobre la superficie de la madera. Disponibles en acabados brillo, satinado o mate, son ideales para proteger suelos, escaleras, puertas de paso, pasamanos y mobiliario de interior frente al desgaste diario.
A diferencia del barniz tradicional, el lasur penetra en la fibra de la madera sin formar película exterior, dejándola respirar. Es la solución idónea para estructuras de exterior como vigas, galerías, aleros, cierres y revestimientos de fachada, ya que no se cuartea ni se escama con las heladas.
Indicados para quienes buscan transformar por completo la estética de la madera aplicando colores lisos y uniformes (como el blanco o tonos neutros). Aportan una cobertura suave al tacto y de alta resistencia, perfecta para renovar puertas interiores y armarios empotrados.
Aplicación de productos específicos contra la carcoma, hongos y humedad antes de dar la mano final de acabado, asegurando la conservación estructural de la pieza a largo plazo.
Retiramos las capas antiguas de barniz o pintura degradada para abrir el poro de la madera y garantizar una adherencia óptima del nuevo producto.
Empleamos filtros UV y aditivos hidrófugos para maderas expuestas a la intemperie en zonas de montaña.
Realzamos el dibujo natural de la madera, permitiendo elegir entre tonos naturales o tintes para oscurecer o unificar el color.